HISTORIAS DE VIDA: JAVIER ARROYO GODÍNEZ

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Javier Arroyo compartió con Hidalgo Sport su futbolística Historia de Vida (Foto: Roberto Ramírez)

Por: Olga León Téllez

Jugador profesional de futbol, entrenador, auxiliar técnico, uno de los referentes de éxito en fuerzas básicas del Club Pachuca, Premio Estatal del Deporte en 1997, excelente conversador, amable, honesto y respetuoso, su nombre Javier Arroyo Godínez.

Por sus venas corre sangre Tapatía, pero su corazón y su mente quedaron atrapados en Pachuca, una ciudad a la que le tiene gratitud, le reconoce su progreso en todos sentidos, lo ha inspirado a consagrarse profesionalmente, pero también como esposo, padre de familia y amigo, en resumen, un ejemplar ser humano que este día comparte su brillante Historia de Vida con Hidalgo Sport.

LEGADO DE FAMILIA

Desde que tiene uso de razón, el balón de futbol, los estadios, encuentros y demás pormenores que rodean a este mágico deporte le son familiares, ya que su padre (qepd) Jorge Arroyo Correa “El Gorras”, fue jugador profesional y presidente de los clubes Oro y El Nacional, cuna de brillantes talentos en Guadalajara.

El profe Arroyo con las Coras de Tepic

Javier Arroyo fue el único de sus hermanos que heredó lo que él define como el privilegio de jugar futbol, lo hace desde los cinco años de edad, actualmente, a sus 57, está convertido en uno de los entrenadores más destacados, dando gloria a la institución tuza con innumerables títulos en fuerzas básicas.

JUGAR POR PLACER

Con conocimientos técnicos y tácticos adquiridos a temprana edad, Javier consolidó una exitosa trayectoria como jugador en equipos de prestigio como el Atlas, La Piedad Michoacán, Torreón Coahuila, Querétaro, Tepic Nayarit, Pachuca y Cuernavaca.

De su época pateando el balón profesionalmente como medio campista recuerda con especial cariño su debut con Ernesto Cisneros, en la banca, y ya en la cancha, de la mano de Alfredo “Pistache” Torres.

Desde 1884, hasta 1994, Arroyo Godínez evoca y agradece a sus entrenadores, pasando por Diego Malta, Benjamín Fall, Luis Alvarado, Jesús Trelles y Jesús Rodríguez, de quienes adquirió no sólo conocimientos, sino pasión y compromiso por el deporte de sus amores. Un aprendizaje de vida que atesora celosamente.

Uno de sus grandes amores ha sido la institución del Atlas

DE JUGADOR A ENTRENADOR

Sin descuidar su formación académica, Javier cumple con un destacado ciclo como jugador, hasta que en 1996, José Luis Arce y Andrés Fassi lo invitan no sólo a integrarse al proyecto fuerzas básicas del Club Pachuca, sino a hacer de Hidalgo, en esencia la capital, su residencia definitiva, su sitio de inspiración, su lugar predilecto para soñar, crecer y emprender todos sus sueños y proyectos.

Es así como se convierte en pieza clave, partícipe y cómplice del vertiginoso y victorioso crecimiento del Club Pachuca, no sólo futbolístico, sino en infraestructura, valores, orgullo de México hacia el mundo, y toda la gloria que da identidad a este prestigiado grupo de futbol.

CADENA DE TRIUNFOS

Javier Arroyo no sólo se convierte en el primer campeón con fuerzas básicas entre equipos filiales de primera división, sino que lo consiguió con jugadores genuinamente hidalguenses, incluidos de diferentes municipios, un acontecimiento que recuerda con especial cariño, pues fue el inicio de una enorme cadena de triunfos con el emblema tuzo como escudo.

Arroyo también portó los colores de Los Reboceros de La Piedad

Gracias a su perseverancia, disciplina y constancia suma incontables títulos a nivel estatal y nacional, paralelamente se ha profesionalizado a través de cursos, diplomados y congresos y ha dejado huella de su calidad en instituciones educativas y torneos de relevancia, no sólo con varones, sino que el futbol femenil también tiene su sello de calidad.

Giras como director técnico y cursos a San francisco, California, Japón, España, Inglaterra, Brasil y Honduras, forman parte de su triunfal andar por el mundo del futbol, una actividad que le ha permitido consolidar todos sus anhelos, y que asegura, seguirá haciendo hasta que dios, su físico y su mente se lo permitan.

Actualmente, a pesar de la pandemia sigue activo en el Centro de Formación Mineros en el estadio Revolución Mexicana y ha diseñado proyectos que espera aterrizar en algunos municipios e instituciones educativas, y seguirá jugando por placer, salud física y mental.

Con Sinha, un histórico de los Diablos Rojos de Toluca

SU FILOSOFÍA

Inculcar a los niños y jóvenes el valor por la disciplina, con principios, sacrificios y esfuerzo, apoyarlos para alcanzar sus sueños mediante una formación integral que les permita ser buenos y felices seres humanos, es la filosofía de vida de Javier Arroyo.

Con las emociones a flor de piel, que evidencian su humildad, generosidad y gratitud, nos confía que Carlos Reynoso y Hugo Sánchez son sus ídolos, del Niño de Oro admira su mentalidad triunfadora y su temple para vencer adversidades, valores que él inculca a sus alumnos.

La motivación, jugar al futbol con respeto, garra y corazón, aunque también gusta del juego técnico y táctico, son algunas de las estrategias que le han hecho ganarse la confianza y agradecimiento de sus discípulos.

ARROYO FUERA DE LA CANCHA

Las conquistas deportivas y profesionales de Javier van de la mano de su consolidación fuera de la cancha, recuerda con gratitud a sus padres Jorge Arroyo Correa (qepd), María Dolores Godínez Martínez y a su entrañable abuela paterna Andrea Correa.

Una persona con valores y entrega hacia su profesión, él es Javier Arroyo (Foto: Roberto Ramírez)

Sus hermanos Hugo, Jorge, Rodrigo, Mario, Yolanda, Luz María y María Dolores, complementan su primera familia, esa que hasta la fecha le brinda su apoyo y respeto.

El futbol y Pachuca también le dieron a su propia familia, sus hijos Javier y Pablo Arenas Arroyo Arenas, el primero licenciado en Ciencias de la Educación, y el segundo estudiante de medicina y agradece a su mamá Amada Arenas Flores, la dedicación y esmero en su formación.
En sus tiempos libres disfruta leer, ir al cine, escuchar buena música de todos los géneros pero de los años 70 y 80s, la buena comida y los atesorados momentos que comparte con sus hijos.

UN MENSAJE

Actualmente Javier vive en la Bella Airosa, cosecha y procura a sus amigos, para sus alumnos desea dejar huella dentro y fuera de la cancha, recobrar valores y alejarlos de malos hábitos, inculcarles principios, sacrificios y esfuerzo para conseguir sus metas.

Respecto a la contingencia sanitaria, con visible consternación lamentó la partida de amigos y seres queridos, pero indica que no hay que dejar de creer en dios, que seamos responsables y consientes, que aprendamos a reflexionar, a ser empáticos y compasivos y que no se pierda la con fianza de que vendrán tiempos mejores.

Javier Arroyo, portando la playera de los Zorros

UN SALUDO

Javier Arroyo Godínez aprovecha la oportunidad que le brinda Hidalgo Sport, para enviar un saludo a los aficionados tuzos, que no dejen de creer y que pronto regresarán los momentos de bonanza y la conquista de títulos.

Esta es la Historia de Vida de Javier, un tipo reservado, introvertido y generoso, pero comprometido para seguir creciendo dentro y fuera de una cancha de futbol. Felicidades y Enhorabuena.

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