
Hidalgo Sport- En Arabia Saudita se disputó el primer Clásico de España del 2026 y el desenlace volvió a teñirse de blaugrana. El Barcelona salió campeón de la Supercopa tras imponerse 3-2 al Real Madrid en un duelo intenso, cargado de ritmo y momentos determinantes que inclinaron la balanza a favor del equipo de Hansi Flick.
Más allá del resultado, uno de los momentos que más ruido generó llegó después del silbatazo final. Lamine Yamal volvió a ser protagonista, esta vez lejos del balón. Durante los festejos circuló un video en el que aparece acompañado por Roony Bardghji, Alejandro Balde y Marc Casadó, todos formados en La Masía, esperando el momento exacto de la canción para arrancar un baile improvisado que provocó risas entre ellos. El detalle que no pasó desapercibido fue que Yamal era el único que llevaba puesta la medalla de campeón, además de lucir los lentes que suele usar cada vez que levanta un trofeo, gesto que muchos interpretaron como una dedicatoria directa al eterno rival.
En lo deportivo, Yamal y Balde fueron titulares y completaron los 90 minutos de la Final, siendo parte activa de un partido que exigió concentración total hasta el último instante. Bardghji y Casadó, aunque estuvieron en la banca, no tuvieron minutos, ya que Flick optó por mover sus piezas con los ingresos de Ronald Araújo, Ferran Torres, Marcus Rashford, Gerard Martín y Dani Olmo para sostener el resultado.
El encuentro arrancó con un Real Madrid agresivo, intentando imponer condiciones desde los primeros minutos y generando peligro por las bandas, especialmente con Vinicius Júnior. Sin embargo, conforme avanzó el partido, el Barcelona comenzó a ganar terreno, se adueñó de la pelota y empujó a los blancos hacia su propio campo, encontrando espacios que terminaron siendo decisivos.
Tras el descanso, el conjunto culé mostró mayor equilibrio y supo manejar mejor los tiempos del partido. Aprovechó un nuevo error defensivo del Madrid para retomar la ventaja, esta vez con un tanto de Raphinha, y a partir de ahí apostó por el orden y la solidez colectiva. Aunque los merengues presionaron hasta el final, la defensa blaugrana respondió y logró cerrar el partido.
Con esta victoria, el Barcelona volvió a levantar la Supercopa de España y arrancó el 2026 con un golpe de autoridad ante su máximo rival, confirmando su dominio en este torneo y dejando imágenes que, dentro y fuera de la cancha, no tardaron en dar de qué hablar.












































