
Hidalgo Sport- A medida que se acorta la cuenta regresiva rumbo a la Copa del Mundo, el arco de la Selección Mexicana se ha convertido en uno de los puntos de mayor análisis dentro del entorno tricolor. La competencia por la titularidad está abierta y presenta perfiles distintos: regularidad, experiencia internacional y proyección a futuro, todos en disputa por un solo lugar.
En ese escenario, Luis Malagón aparece con ventaja gracias a la continuidad que ha mostrado con el América. A lo largo de 2025 fue uno de los futbolistas más constantes del futbol mexicano, acumulando 43 partidos oficiales, con 41 goles recibidos y 17 encuentros sin permitir anotación. Su desempeño fue determinante para que las Águilas alcanzaran la final del Clausura 2025, confirmando su capacidad para responder en contextos de alta presión.
Carlos Acevedo, por su parte, continúa siendo un nombre recurrente en las convocatorias, aunque su último año fue más complejo. El arquero de Santos Laguna participó en 36 partidos durante 2025, con un registro de 70 goles en contra y apenas cinco porterías en cero. Si bien su calidad bajo los tres postes no está en duda, el irregular funcionamiento colectivo de su equipo terminó reflejándose en sus números individuales.
Otro guardameta que ha ganado terreno es Raúl Rangel. Su crecimiento ha sido sostenido y los registros lo respaldan: 41 partidos disputados, 51 goles recibidos y 11 arcos en cero durante el año. Esa constancia lo ha colocado como una alternativa real, no solo pensando en el Mundial, sino también en el relevo natural del arco nacional a mediano plazo.
En paralelo, Guillermo Ochoa sigue presente en la conversación. Su historial en Copas del Mundo y su liderazgo pesan dentro y fuera del vestidor, aunque el debate actual gira cada vez más alrededor del momento futbolístico y la continuidad generacional, factores que juegan a favor de los arqueros que hoy compiten semana a semana en la Liga MX.
Con base en el rendimiento mostrado durante todo el 2025, Malagón se perfila como el candidato más sólido para iniciar el Mundial como titular. Sus números, su regularidad y su protagonismo en instancias decisivas le dan una ligera ventaja, aunque la experiencia de Ochoa y el crecimiento de Rangel mantienen viva una competencia que, por ahora, sigue abierta.











































