
Hidalgo Sport.- EXMA reunió a varias figuras del deporte y ahí, Lorena Ochoa aprovechó el escenario para volver a un momento que, aunque doloroso, terminó marcando su carrera. La ex número uno del mundo recordó el US Open del 2005, cuando un error en el último hoyo la alejó de la pelea por el título y la llevó hasta la sexta posición.
Aquella caída le sirvió más de lo que imaginaba. Entre la conmoción de la derrota y la presión mediática, Ochoa entendió algo que cambió su rumbo: ese día comprobó que tenía la capacidad real para ganar un US Open, pero también que aún no estaba lista para sostener todo lo que conlleva conquistar un torneo de ese calibre. Con el tiempo, reconocería que ganar en ese momento habría sido demasiado pronto, pues emocionalmente no estaba preparada para manejar compromisos, patrocinadores ni la exposición que llega con un título mayor.
Más adelante, cuando ya se sentía madura, sólida y con las emociones bajo control, llegaron los triunfos que consolidaron su legado. Y así como supo identificar el momento exacto para despegar, también supo cuándo detenerse. Explicó que su retiro llegó cuando debía llegar, porque ser mamá y formar una familia era tan importante para ella como haber sido la mejor del mundo. Seguir jugando, admitió, habría terminado por frustrarla.
Tras su charla, Ochoa habló con FOX Sports y señaló que uno de los grandes pendientes del deporte mexicano es invertir en mejores maestros y en su actualización constante. También celebró el éxito de deportistas tapatíos como Checo Pérez o Canelo Álvarez, convencida de que han llegado lejos porque creen en sí mismos. Y remató con una petición: dar mayor visibilidad a los nuevos talentos, que muchas veces no reciben el impulso que merecen.











































