
Hidalgo Sport.- Luego del fracaso en el Mundial de Clubes, Alonso Aceves fue claro y frontal en su análisis: Pachuca no quedó fuera por la calidad de sus rivales, sino por fallas propias que terminaron pesando. Para el defensor, el equipo fue su peor enemigo. “No pudimos concretar, fuimos nuestro propio rival”, afirmó, visiblemente frustrado.
Aceves hizo énfasis en la desconexión entre lo que venían mostrando en torneos pasados y el nivel que alcanzaron en esta competencia. Recordó con pesar que hace apenas unos meses habían sido protagonistas en la Intercontinental, y que no haber replicado esa versión les dejó una sensación de impotencia. También reconoció una baja en intensidad y exigencia física, puntos clave en el estilo de juego que habían caracterizado a los Tuzos.
La llegada de Jaime Lozano poco antes del torneo también fue parte del diagnóstico. El zaguero explicó que el equipo intentó adaptarse a las nuevas ideas del técnico, pero el poco tiempo de trabajo jugó en su contra: “Cambiar este tipo de plan de juego… un poco de tiempo nos hubiera venido bien”.
A la pérdida táctica se sumó una sensible baja individual, la de Oussama Idrissi, quien por lesión no pudo estar disponible. Aceves no dudó en reconocer la importancia del marroquí en el esquema del equipo y cómo su ausencia afectó en momentos clave.
A pesar del golpe, el defensor no pierde la fe en el futuro del grupo: “Esto dolió, sí, pero hay una base fuerte y joven. Podemos volver a competir donde se debe”.












































