
Hidalgo Sport- Con el Clausura 2026 a punto de comenzar, en Coapa todavía no dan por cerrado el plantel. América sigue activo en el mercado y André Jardine reconoció que el club trabaja para sumar un refuerzo más de cara a un semestre en el que competirán tanto en Liga MX como en la CONCACAF Champions Cup. El técnico brasileño aseguró que el movimiento podría concretarse en los próximos días.
En la antesala del debut frente a Xolos de Tijuana, Jardine explicó que la directiva lleva varias semanas analizando opciones para fortalecer al equipo. Aunque evitó revelar la posición específica, dejó claro que dentro del club tienen identificado qué es lo que falta. Recordó que recientemente llegaron dos refuerzos que le dieron mayor profundidad al plantel, pero aun así considera necesaria una incorporación más.
El estratega señaló que desde el periodo vacacional se ha trabajado en ese fichaje pendiente. Reconoció que el grupo es fuerte, pero insistió en que recuperar a jugadores como Henry Martín, ausente en momentos clave del torneo anterior, será fundamental. Aun con esas recuperaciones, Jardine considera que falta una pieza importante y reiteró que el ajuste se dará en el corto plazo.
Hasta ahora, América se ha reforzado en el mediocampo con Rodrigo Dourado, en la defensa con Aaron Mejía y en la portería con Fernando Tapia. Con esas incorporaciones cubiertas, la única zona sin un elemento nuevo es la ofensiva, por lo que el posible refuerzo podría llegar en esa posición, aunque el club no lo ha confirmado de manera oficial.
Jardine también se refirió a la percepción de la afición, que suele esperar fichajes de mayor impacto mediático. El técnico aceptó que entiende esa expectativa, pero dejó claro que su prioridad es construir un equipo sólido en lo colectivo. Para ejemplificar su postura, mencionó el caso del París Saint Germain, que pese a contar con Lionel Messi, Kylian Mbappé y Neymar, no logró cumplir sus objetivos, y que tras la salida de esas figuras encontró un mejor funcionamiento como conjunto.
En cuanto a las salidas del plantel, el brasileño reconoció que es uno de los aspectos más complicados de su trabajo. Habló de casos como el de Igor Lichnovsky, cuyo ciclo considera cerrado, y el de Javairo Dilrosun, quien no entra en planes. Admitió que no es sencillo manejar estas decisiones cuando se generan vínculos personales, sobre todo después de un periodo exitoso con títulos.
Finalmente, Jardine subrayó que el futbol es un negocio en el que tanto entrenadores como jugadores están sujetos a resultados. Explicó que el profesionalismo debe estar por encima de las relaciones personales y que todos en el club tienen claro que, si no se cumple con el rendimiento esperado, las decisiones llegan tarde o temprano.











































