
Hidalgo Sport- El impacto político que atraviesa Venezuela también terminó alcanzando al ámbito deportivo, particularmente a su selección nacional de futbol, en medio de un contexto que sacudió de forma directa a las estructuras del país.
En lo estrictamente deportivo, la Vinotinto quedó eliminada de la carrera rumbo al Mundial de 2026 tras caer en la última jornada de las eliminatorias de Conmebol ante Colombia por marcador de 6-3, resultado que, combinado con la victoria de Bolivia sobre Brasil por 1-0, dejó sin opciones al equipo venezolano. Bolivia finalizó séptima con 20 puntos, mientras que Venezuela cerró en la octava posición con 18 unidades, producto de cuatro triunfos, seis empates y ocho derrotas.
Tras consumarse la eliminación, Nicolás Maduro intervino de manera pública en el tema futbolístico al exigir cambios en la dirección técnica y una reestructuración integral del balompié venezolano. Horas después de esas declaraciones, la Federación Venezolana de Futbol tomó la decisión de destituir al entrenador argentino Fernando Batista.
No fue la primera vez que Maduro vinculó su figura con la selección. Años atrás, también intentó adjudicarse el subcampeonato del mundo obtenido por Venezuela en el Mundial Sub-20 de 2017, torneo en el que el equipo cayó en la final ante Inglaterra por 1-0. En aquel momento, el mandatario aseguró que ese logro era consecuencia directa de programas sociales impulsados por su gobierno, argumentando que varios futbolistas provenían de barrios beneficiados por dichas políticas, y calificó como malagradecidos a quienes negaban esa relación.
Las tensiones no se limitaron al entorno interno. Durante las eliminatorias, Venezuela protagonizó episodios conflictivos con otras selecciones de Conmebol. En junio de 2025, Bolivia tuvo problemas para abandonar territorio venezolano tras perder 2-0, situación que fue denunciada por el jefe de seguridad del equipo boliviano, Harold Howard, quien afirmó que se intentó impedir el traslado del plantel bajo el argumento de un supuesto tráfico aéreo. Un escenario similar se había presentado previamente con la selección de Perú en noviembre de 2023.
Luego del empate 1-1 entre Perú y Venezuela, Maduro acusó a las autoridades peruanas de xenofobia y de haber “secuestrado” el vuelo de la selección venezolana, en un contexto marcado por enfrentamientos entre policía, jugadores y aficionados.
Con el inicio de una transición política en el país, aún queda por definirse el futuro de las principales ligas deportivas. Mientras la Liga Venezolana de Beisbol Profesional ya fue suspendida, otras disciplinas como el futbol y el basquetbol permanecen a la espera de resoluciones.
En lo deportivo, la selección de Venezuela deberá iniciar un nuevo proceso con la mira puesta en las eliminatorias rumbo al Mundial de 2030, con la esperanza de construir un camino distinto que le permita, por primera vez, alcanzar una Copa del Mundo.











































