
Hidalgo Sport- El tropiezo de Al Nassr ante Al Ahli dejó más lecturas que el simple marcador. El 3-2 en contra no solo comprometió la pelea por la cima de la liga saudí, también expuso una de las actuaciones más discretas de Cristiano Ronaldo desde su llegada al futbol árabe.
El equipo dirigido por Jorge Jesús fue superado en momentos clave por un rival directo en la parte alta de la tabla y nunca logró imponer condiciones. En ese contexto, el portugués pasó prácticamente desapercibido, sin goles, sin opciones claras y con una influencia mínima en el desarrollo del juego, algo poco habitual tratándose del referente absoluto del club.
La jugada que terminó por simbolizar la noche llegó cuando Ronaldo recibió un pase largo que lo dejó mano a mano frente al arco. El control defectuoso provocó que el balón se le escapara de manera inesperada, desperdiciando una ocasión manifiesta que pudo significar el empate y modificar el rumbo del encuentro. El error fue catalogado como el “oso” del partido y rápidamente se volvió viral.
Más allá de esa acción puntual, Cristiano se mostró falto de explosividad y precisión, bien contenido por la zaga rival y lejos del nivel que ha marcado su carrera. Al Nassr, por su parte, evidenció fragilidad defensiva y poca contundencia ofensiva, factores que terminaron por inclinar la balanza a favor de Al Ahli, cuarto clasificado del campeonato.
La derrota tiene un peso importante en la clasificación. Con este resultado, el conjunto amarillo queda expuesto a perder el liderato si Al Hilal, que se encuentra a solo dos puntos, gana su compromiso del domingo, lo que aumentaría la presión en un proyecto diseñado para dominar la liga.
En el plano individual, Ronaldo arrancó el 2026 con su cuenta goleadora detenida en 958 tantos. A menos de seis meses de disputar su sexta Copa del Mundo, el portugués sigue a 42 goles de alcanzar uno de los objetivos más ambiciosos de su carrera, una meta que exige regularidad y noches decisivas.
El revés ante Al Ahli deja la sensación de que incluso las máximas figuras no están exentas de partidos grises. La incógnita es si esta actuación quedará como un accidente de inicio de año o como una señal de alerta en un momento clave de la temporada.











































