
Hidalgo Sport- El Mundial Sub-17 llegó a su cierre con una edición llena de talento joven y partidos vibrantes desde la fase de grupos. La generación portuguesa fue la que terminó por adueñarse de los reflectores, pues coronó su participación levantando el título tras vencer a Austria en la final.
La selección lusa nunca había estado en un partido por el campeonato en esta categoría. Su recuerdo más cercano era aquel tercer lugar obtenido en Escocia 1989, un antecedente que quedó atrás después de 36 años, cuando el equipo dirigido por Manuel Albino Morim Maçães (Bino) abrió una nueva página en la historia del futbol portugués. Con figuras como Anísio Cabral y José Neto, este grupo consiguió el primer campeonato Sub-17 para su país.
La final, disputada en el Estadio Internacional Khalifa, terminó siendo un duelo de arqueros y emociones contenidas. Portugal avisó temprano con un disparo de João Aragão al minuto 8, aunque la defensa austriaca alcanzó a desviar para evitar el daño. El único gol de la noche llegó al minuto 32, cuando Anísio Cabral aprovechó la oportunidad frente al arco de Posch y empujó el balón para firmar el tanto que decidiría el título.
Austria empujó con insistencia en la segunda parte, rozó el empate con un tiro al poste al 85 y tuvo otra ocasión en el tiempo añadido, pero la respuesta no fue suficiente para romper el orden portugués. Con el silbatazo final, Portugal no solo aseguró la victoria mínima, sino también su primera estrella mundialista en la categoría Sub-17, enviando un mensaje claro: la camada que viene está lista para llevar muy lejos al futbol lusitano.











































