
Hidalgo Sport.- La Asociación Hidalguense de Esgrima vive un cierre de año marcado por la incertidumbre. Atletas, entrenadores y padres de familia se preparan para competir en diciembre en Guadalajara, pero lo hacen sin la certeza de que sus esfuerzos tengan validez oficial dentro del ranking nacional, debido al conflicto que actualmente divide la esgrima en México.
El deporte atraviesa una crisis institucional tras la existencia de dos estructuras federativas: por un lado, la Federación Mexicana de Esgrima, que recientemente fue sancionada por la Federación Internacional de Esgrima y quedó sin validez para los próximos tres ciclos olímpicos; por otro, la Asociación Deportiva Nacional de Esgrima Mexicana, que aún no ha recibido reconocimiento oficial del organismo internacional.
Este escenario provoca un efecto directo en los esgrimistas hidalguenses, quienes no saben con certeza qué competencias serán reconocidas para procesos selectivos. La AHE ha reconocido que cada torneo representa un riesgo: los atletas pueden ganar, sumar puntos o cumplir con los requisitos deportivos… para que, llegado el momento, les informen que ese ranking no será tomado en cuenta.
La situación ha generado preocupación porque los deportistas invierten recursos, tiempo y preparación en eventos que podrían no definir su futuro competitivo.
Incluso se han presentado casos recientes, a nivel nacional, donde selecciones se conformaron con un ranking y posteriormente se validó otro distinto, dejando en el aire meses de trabajo.
Pese a ello, Hidalgo planea asistir con nueve deportistas a la competencia de diciembre en Jalisco, mientras siguen a la espera de que el panorama federativo se aclare y la disciplina pueda competir con reglas unificadas y certezas reales de clasificación.











































