
Hidalgo Sport- La historia de México como anfitrión de la Copa del Mundo volverá a escribirse en 2026, pero antes conviene asomarse a lo que dejaron aquellas dos aventuras previas en 1970 y 1986, cuando el Tri también jugó en casa y vivió momentos que se volvieron parte de su identidad futbolera.
En la edición de 1970, el equipo dirigido por Raúl Cárdenas comenzó con un empate sin goles frente a la URSS y luego encontró el impulso con una goleada ante El Salvador y un triunfo por la mínima diferencia frente a Bélgica. Esa combinación mantuvo al Azteca encendido, aunque no fue suficiente para quedarse en ese escenario: la diferencia de goles favoreció a los soviéticos y obligó al Tri a disputar los Cuartos de Final fuera del Coloso.
El siguiente paso los llevó al Nemesio Diez para medirse con Italia. México abrió el marcador temprano, cuando José Luis González Dávila anotó a los 13 minutos, pero el gusto duró poco. Un autogol de Javier Guzmán igualó las cosas y, a partir de ahí, Riva con un doblete y Rivera con otro tanto sellaron la eliminación mexicana en Toluca. Aquella Italia terminaría avanzando a la Final tras superar a Alemania en una de las semifinales más recordadas del torneo, pero cayó contra la mítica Brasil de Pelé.
Pasó más de una década para que México volviera a ser sede. El Mundial de 1986, originalmente destinado a Colombia, encontró en territorio mexicano su nuevo hogar. El Tri arrancó bien: triunfo ante Bélgica, empate frente a Paraguay y victoria sobre Irak. Ese rendimiento lo dejó como líder del grupo y le permitió seguir en el Estadio Azteca para enfrentar a Bulgaria, a quien venció para avanzar a los Cuartos de Final.
La posibilidad del famoso quinto partido llevó al equipo de Bora Milutinovic a Monterrey para enfrentar a Alemania. Fue un duelo extendido, largo, cerrado: 120 minutos sin goles que empujaron todo a la tanda de penales. Ahí terminó el camino. Alemania, como en 1970 Italia, alcanzó la Final; esta vez se encontró con la Argentina de Maradona, que se quedó con el título.
Así llega 2026, con México listo para recibir por tercera vez una Copa del Mundo, cargando dos historias que mezclan ilusión, momentos brillantes y eliminaciones que todavía se recuerdan.











































