
Hidalgo Sport- Raúl Jiménez volvió a aparecer en el momento exacto y le dio al Fulham un triunfo que, más allá del marcador, pesó en el ánimo del equipo. En una jugada que parecía perderse entre rebotes, el mexicano atacó el área chica con esa determinación que tantas veces lo distinguió y empujó el balón para firmar el 1-0 sobre el Sunderland. El estadio respondió con un estallido que confirmó que el delantero sigue siendo una pieza valiosa para Marco Silva.
El gol cayó en un momento oportuno para él, después de varias semanas sin marcar. Le devolvió confianza, ritmo y esa sensación de estar en sintonía con el juego, elementos que a veces solo se recuperan con un toque dentro del área.
Marco Silva, al final del partido, puso el acento en algo que considera innegociable en su delantero: el corazón. Dijo que Raúl puede tener noches brillantes o partidos más discretos, pero que siempre deja el alma en cada pelota. Y remarcó que Fulham mereció los tres puntos desde mucho antes, porque el equipo dominó, generó y mantuvo el control ante un Sunderland replegado en un 5-4-1 que buscaba cerrarle todos los caminos.
Ese planteamiento obligó a los londinenses a jugar con paciencia, a esperar el espacio justo para romper líneas y a no desesperarse cuando las ocasiones no caían. Además, manejaron bien las transiciones rivales y resolvieron sin sobresaltos las jugadas a balón parado, algo que Silva valoró por la disciplina táctica que exhibió su equipo.
Con la victoria, Fulham toma un respiro y vuelve a colocarse en una zona más cómoda de la tabla. Y para Jiménez, este tanto puede representar un punto de partida. Si sostiene la entrega que su técnico elogió y aprovecha el envión, podría enganchar una racha justo cuando el calendario se pone más exigente.










































