
Hidalgo Sport- Después de casi un año de su salida de Red Bull —330 días exactamente— Sergio ‘Checo’ Pérez volvió a sentir la velocidad de un monoplaza de Fórmula 1. El 13 de noviembre, en el circuito de Imola, el piloto tapatío tuvo su primera sesión en pista con Cadillac, un reencuentro con la categoría que, según quienes estuvieron ahí, pareció como si nunca se hubiera ido.
Dentro del equipo norteamericano hubo satisfacción inmediata. Graeme Lowdon, jefe de la escudería, comentó que Pérez “ni siquiera apretó”, dejando claro que el tapatío no buscó llevar el auto al límite y aun así mostró un ritmo que sorprendió a más de uno. Aunque el ensayo estaba pensado para ayudar a Cadillac a trabajar en condiciones reales de carrera y no tanto para medir al piloto, la actuación del mexicano dejó buenas sensaciones desde el primer día.
Las pruebas en el Autódromo Enzo y Dino Ferrari tenían un doble propósito: que Checo recuperara la sensibilidad propia de un auto de F1 y que los ingenieros y mecánicos de Cadillac comenzaran a operar como lo harían en un fin de semana oficial. Por esa razón la escudería intentó mantener en privado los cronos registrados, pero terminaron filtrándose diferentes versiones. Una apunta a que, en las 99 vueltas que completó, su mejor giro fue de 1:18.82. Otra sostiene que marcó 1:17.17 y que en la segunda jornada incluso bajó a 1:16.5.
Si esta última marca se confirma, significaría que Pérez rodó por debajo del 1:17.988 que Max Verstappen dejó como vuelta rápida en el Gran Premio de Emilia Romagna 2025. Más allá de los números, lo que más ha llamado la atención dentro de Cadillac es la consistencia del mexicano y la forma en la que respondió físicamente tras casi un año sin competir en la categoría.
El tiempo de 1:16.5, por sí mismo, no le habría alcanzado para superar la Q1 de este año en Imola, pero hay un matiz importante: lo logró con un Ferrari SF-23, un auto de 2023. Un rendimiento así, usando un monoplaza que ya tiene dos temporadas encima, habría sido competitivo en años recientes, y eso elevó el optimismo dentro del equipo estadounidense.
Motorsport reportó que, después de estas sesiones, Cadillac está convencida de que fichó a un piloto en plena forma y listo para debutar con ellos en 2026. Reuterse reveló además que, tras lo visto en pista, la mentalidad interna del equipo cambió: si en su presentación habían evitado hablar de podios, ahora no descartan pelear un Top 3 desde su primera temporada.
En otras palabras, el regreso de Checo no solo marcó el inicio de una nueva etapa para él, sino que también encendió la ilusión dentro de la escudería que debutará en la Fórmula 1 dentro de poco más de un año.











































