
Hidalgo Sport- El camino de Portugal hacia el Mundial 2026 sufrió un golpe inesperado tras la expulsión de Cristiano Ronaldo en la visita a la República de Irlanda. El delantero, figura absoluta del futbol luso y máximo goleador histórico a nivel de selecciones, perdió el control en un partido que ya venía cargado de tensión y ahora no podrá estar en el duelo más decisivo del proceso.
Lo que ocurrió en Dublín descolocó incluso a sus propios compañeros. Portugal llevaba rato sin encontrar claridad táctica mientras el marcador se inclinaba a favor de Irlanda, situación que fue desgastando el ánimo del equipo dirigido por Roberto Martínez.
La acción que cambió el partido llegó en la segunda mitad. Cristiano aguardaba un servicio dentro del área del Aviva Stadium, pero al quedar la jugada en nada, reaccionó con un codazo sobre Dara O’Shea. El árbitro Glenn Nyberg no lo vio de inmediato; sin embargo, el VAR lo llamó para revisar la repetición. Tras observar el contacto, el juez no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa.
El incidente no terminó ahí. Mientras abandonaba la cancha, Ronaldo lanzó gestos y frases hacia las gradas y hacia los propios rivales. Señaló con las manos “sigan hablando” y remató con un “nos vemos afuera”, en un ambiente ya de por sí tenso tras el 2-0 irlandés.
La consecuencia inmediata es clara: no podrá disputar el choque ante Armenia, duelo en el que Portugal necesita ganar para asegurar su presencia en la Copa del Mundo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá. Pero podría haber un impacto mayor. La agresión y la conducta posterior podrían derivar en una sanción que oscilaría entre dos y cuatro partidos, lo que abriría la posibilidad de que Cristiano se pierda también el inicio del Mundial, que apunta a ser el último de su carrera.
En un equipo acostumbrado a tomar a su capitán como referencia emocional y futbolística, Portugal deberá resolver su pase sin él, justo en el momento más delicado del camino.











































