
Hidalgo Sport.- Más de un año después de su salida del banquillo de la Selección Mexicana, Jaime Lozano aún guarda cierto sabor amargo por cómo se dio aquel final. Hoy, con Pachuca en la cima del Apertura 2025 tras cuatro jornadas, el técnico reconoce que lo más duro ya lo había superado en su proceso con el Tri: clasificar al Mundial como anfitrión. Su idea era llegar a la justa de 2026 y evaluar lo conseguido, pero el rumbo cambió abruptamente.
El punto de quiebre llegó tras la Copa América. Lozano recordó que, pese al respaldo que recibió para dirigir la Copa Oro, el mal resultado en el torneo continental fue suficiente para encender dudas y presiones. “Una derrota siempre genera más dudas que confianza, sobre todo en un puesto como el de la Selección Nacional”, comentó en entrevista con TUDN.
El técnico también dejó entrever que la Federación Mexicana de Futbol no cumplió con lo acordado en un inicio. Explicó que suele mantenerse firme en los valores de cumplir su palabra y espera lo mismo de quienes trabajan con él. Por esa razón, aseguró que ha salido de proyectos cuando el rumbo se ha desviado de lo pactado.
Finalmente, apuntó a la falta de continuidad como uno de los grandes problemas de la Selección. Señaló que ningún entrenador ha logrado completar un proceso mundialista completo, pues siempre hay tormentas y lo más sencillo termina siendo señalar al técnico como responsable. Lozano, aunque agradecido por la oportunidad, admitió que le habría gustado construir un ciclo más largo, algo que en México parece imposible de sostener.











































