
Hidalgo Sport.- El cierre de un ciclo competitivo siempre representa una etapa de balance, pero también el inicio de nuevos desafíos, así lo viven hoy Isabella Álvarez, de Tulancingo, y Monserrat Colín, de Tula, dos de las exponentes más destacadas de la gimnasia de trampolín en Hidalgo, quienes encaran uno de los procesos más exigentes en la vida de una atleta: el ascenso de categoría.
Tras representar con éxito a México en el Panamericano de Gimnasia en El Salvador y dejar buenas sensaciones en la pasada Olimpiada Nacional celebrada en Veracruz, ambas gimnastas se despiden de la categoría 15-16 para integrarse al grupo de 17-18 años, donde el nivel de exigencia se eleva, tanto por la dificultad técnica como por la experiencia de sus nuevas rivales.
Este ajuste no es menor. En disciplinas como la gimnasia de trampolín, cada categoría representa un universo competitivo distinto.
“El primer año en una nueva categoría siempre es complicado, se enfrentan a rivales con más recorrido y madurez deportiva”, explicó Gastón Fernández, presidente de la Asociación de Gimnasia del Estado de Hidalgo.
Pese al reto, Isabella y Monserrat cuentan con el respaldo de sus procesos formativos y de una trayectoria que las ha colocado como referentes estatales y nacionales. Su proyección internacional es prueba del talento que pueden llevar a lo más alto, incluso con la exigencia que implica esta transición.
De cara al próximo ciclo competitivo, que incluye la Copa Panamericana como uno de los eventos clave, ambas gimnastas se mantienen en preparación intensa, al igual que el resto del seleccionado hidalguense, en una apuesta clara por consolidar a Hidalgo como potencia en esta especialidad.











































