
Hidalgo Sport. Alejandro Velázquez. – Ayer, se cumplieron cinco años sin Miguel Calero, exportero tuzo, quien murió un 4 de diciembre de 2012 en un hospital de la Ciudad de México, donde estuvo ocho días internado.
El Cóndor defendió la casaca blanquiazul a lo largo de 11 años, siendo una pieza fundamental en la época de abundancia de los Tuzos, obteniendo los títulos de liga del Invierno 2001, Apertura 2003, Clausura 2006 y Clausura 2007.
En el plano internacional, el colombiano también aportó con cuatro campeonatos de la Concacaf, en 2002, 2007, 2008 y 2010, así como el histórico logro en la Copa Sudamericana, la cual él, como capitán, levantó en el estadio Nacional de Chile.
El Cóndor, como se le conoció en la Bella Airosa, colgó los guantes en el torneo Apertura 2011, en un duelo ante Pumas, con lo que puso fin a 24 años de carrera.
Además de los Tuzos, el Show, como era llamado en su país, jugó para el Sporting de Barranquilla, Deportivo Calí y Atlético Nacional en Colombia.
Miguel ingresó al hospital un 25 de noviembre de 2012, a causa de una embolia en el hemisferio derecho, aunque el exportero había dado dignos de mejoría, el 3 de diciembre fue declarado con muerte cerebral y un día después llegó el desenlace trágico.
Desde la noche de aquel 4 de diciembre, la noche se volcó para despedir a su ídolo, primero en auditorio Gota de Plata, donde fue velado el cuerpo; al día siguiente, poco más de 10 mil seguidores se dieron cita en el estadio Hidalgo para la misa de cuerpo presente.
Finalmente, en su primer año luctuoso, la directiva develó, en el estadio Hidalgo, un monumento en honor a Calero, el cual está acompañado de la frase que lo inmortalizó en su retiro: “Si volviera a nacer, me llamaría Miguel Calero, sería portero y defendería los colores del Pachuca”.














































