
Hidalgo Sport. Francisco Lozada.- Luz y sobra se vivió este fin de semana en el seno de los Tuzos, ya que después de ofrecer un buen partido, derrotaron a los Xolos en su propia perrera, que los llevó al liderato general y por el otro, estuvo la criminal entrada de Michael Orozco a a Chucky Lozano, que lo mantendrá fuera de circulación con el Pachuca y en la misma selección mexicana.
En primer término es de elogiar el rendimiento de los Tuzos en Tijuana, ya que se enfrentaban al puntero general, a quien superaron en todos los términos con un marcador de 3-2, que los mantuvo por unas horas como el superlideres generales, antes de que las Chivas ganaran al Toluca 2-0, quienes están al frente por un gol de diferencia.
Hasta ahí todo bien, ya que los pupilos de Diego Alonso demostraron su personalidad y jerarquía sobre un rival que se escondió, que se perdió ante sus propios seguidores y dio las facilidades necesarias para que los visitantes para que lucieran su buen futbol.
Pese a la pronta salida de Hirving Lozano, el técnico del Pachuca hizo los ajustes necesarios y no fue notoria la ausencia del goleador, ya que mantuvo el orden, y sobre todo, se reencontró con el poder ofensivo, del que había carecido en los últimos encuentros.
Los Tuzos volvieron a lucir y a demostrar que tienen el nivel y la capacidad para llegar sin mayor preocupación a la fiesta grande, pero también la necesidad de ser constantes, de no perder el táctico de Alonso, de concretar las que se presenten y evitar errores en la defensiva.
Si algún pecadillo tuvo el Pachuca, fue precisamente en la zaga, ya que fueron descuidos el origen de las dos anotaciones en contra, que no se resintieron, por lo que se hizo al frente, pero que debe tener presente.
Como cierre, es necesario señalar la lamentable salida de Hirving Lozano, con una herida profunda, que afortunadamente quedó en eso y no en una fractura de peores consecuencias para un futbolista.
Desafortunadamente, la fecha 9 de la Liga MX, fue de espanto, por la cantidad de lesiones que se dieron en diferentes partidos y que reflejan la mediocridad del arbitraje mexicano, sin dejar de mencionar la violencia del propio jugador, que no se cansa de hacer las mismas entradas por detrás, mal intencionadas que deben detenerse de alguna manera.










































